Entrenador de formación
Desde mi punto de vista un entrenador de formación tiene que tener como gran objetivo formar a niños con el baloncesto como telón de fondo. En la edad de un equipo pre infantil cada elemento o idea que se les enseñe será muy importante para la formación integral del jugador. Es la edad más adecuada para asimilar conceptos sociales y deportivos, sobretodo los primeros.
La estructura que creo conveniente en un plan de acción para un equipo pre infantil estaría dividida en:
• Una primera parte dedicada al CONOCIMIENTO entre todos los jugadores y el entrenador, donde la principal finalidad sería que todos supiesen una serie de aspectos concretos de sus compañeros. Nombres, detalles de personalidad, características familiares (situación familiar, padres separados por ejemplo, asp
ecto importante para que el entrenador lo tenga presente) afinidades anteriores entre jugadores y detalles técnicos generales. Con ello buscaría que tanto el equipo como yo mismo como entrenador conociésemos no solo los aspectos técnicos de los jugadores, sino también su entorno.
• Una segunda parte dedicada a los entrenamientos semanales. En los que formar al jugador con valores que el baloncesto ofrece, compañerismo, respeto, compromiso, sacrificio, disciplina, trabajo en equipo, interacción con compañeros y demás figuras participantes en el deporte (rivales, árbitros, etc.), confianza entre jugadores y entrenador. Todo ello antepuesto a metas y objetivos meramente competitivos, siempre priorizando la formación global del jugador con éstos valores como objetivos principales. Pero sin dejar de lado el afán de superación en lo que a competición respecta.
• Por último, una parte dedicada a la competición. En este punto todos esos valores formativos, tanto deportivos como de personalidad, serán los que permitan al jugador superar situaciones reales de juego. Además de aparecer nuevas facetas del deporte, como es el estrés competitivo y las figuras de los rivales y el árbitro. En este punto la visión como entrenador es ayudarles, una vez más, a superar todas las situaciones que se planteen, las cuales no puedan ser superadas con lo trabajado durante la semana.

Con todos estos puntos claros, la reflexión final es que un entrenador que se ocupa de jugadores en etapas de formación debe dar prioridad a los aspectos formativos que el baloncesto ofrece. No sólo para la formación del jugador para un deporte sino también para la formación de una persona en su vida. Ya que muchos de los valores que el baloncesto tiene son los que se encontrarán en la vida, sacrificio, superación, compañerismo, trabajo en equipo, etc.
Así con una formación integral del jugador, éste estará preparado para superar dificultades y acontecimientos que afronte en cualquier faceta de su vida, tanto deportiva como social.




