Bueno primeramente les voy a presentar mi lugar de “trabajo” durante todo este tiempo en San Sebastián, la mesa con el ordenador que escribe estas líneas. Es bastante cómodo para el trabajo aunque la luz está mal ubicada y por las noches mi cabeza hace sombra. Por ahí se ven los apuntes y la acreditación que nos han puesto.
Creo que hoy ha sido uno de esos días de los que no me voy a olvidar en la vida. Primero por que era el cumpleaños de uno de esos amigos que llevas en el corazón y después por que he tenido la oportunidad de poder ver un entrenamiento en directo de Ricard Casas.
Un portento en esto del baloncesto, que nos demostró que entrenar es algo más que decir cuatro cosas a los jugadores en una cancha. Como bien decía el director del curso Miguel Martín el entrenador se tiene que vaciar en cada entrenamiento, el cansancio metal y físico de los jugadores es igual que el del entrenador, y vaya si lo fue. Con un conocido jugador para mi, Jon Urtxurtegi un angelito que el año pasado en Collell (infantil de segundo año esta próxima temporada), medía 1,84. Ricard, planteó un trabajo con los jugadores realmente interesante, con muchos pequeños detalles.
Voy a estudiar que poco a poco se hacerca el final.
Fuente: FEB (veáse aquí artículo).




