Psicología deportiva
En mi “corta vida” como entrenador me he dado cuenta, gracias a mi carácter observador, que los jugadores dependen en muchas ocasiones de su estado de ánimo para la práctica del baloncesto. Algo que va ligado a la vida rutinaria de toda persona, pero desde mi punto de vista, si se es capaz de olvidar completamente TODO lo que durante el resto del día hace, esa persona tendrá mucho ganado como jugador.
Leyendo un artículo de una Web de psicología deportiva (veáse aquí), me llamó la atención el siguiente párrafo: “Dentro del deporte, es posible trabajar variables psicológicas que les harán funcionar mejor como deportistas, tales como la motivación, autoconfianza, el control del estrés, nivel de activación, atención/concentración, comunicación interpersonal, cohesión de equipo, agresividad o también autocontrol“. Se refiere a la función psicológica del entrenador en categorías de formación, pero yo creo que se puede aplicar a todas las categorías. Cualquier jugador mejora cuando tiene una persona que le motive (entrenador), que le de confianza para que confíe en si mismo (entrenador), en defenitiva saber que está respaldado por alguien que le está formando.
Pero para que ésto sea posible la confianza de los jugadores en el entrenador es primordial, al igual que el compromiso con el deporte.
Saludos.




at 11:54
Que razon tienes, tanto la motivacion, y sobre todo, a mi modo de ver, la confianza que se deposita en el jugador, forman una base muy importante sobre lo que el jugador se sustenta, y que es en gran medida, la base de su rendimiento. Por suerte, de unos años atras a la actualidad, he tenido tres-cuatro entrenadores, que mostrando confianza, dentro y fuera de la cancha han ayudado mucho tanto a la progresion como jugador de baloncesto, como a la pregesion como persona, y una de ellas eres tu.
Un abrazo!
at 13:05
Gracias, si de algo estoy orgulloso es de tener amigos como tú y el baloncesto ha tenido la “culpa“, por que un hermano no es siempre un amigo pero un amigo es siempre un hermano. Y yo tengo dos hermanos pequeños, tu eres uno y el otro es Alex, y siempre estaré para ayudaros aunque al pequeño se le haya olvidado ya.
Un fuerte abrazo!